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La campa de Villalar, por fin acondicionada

publicado a la‎(s)‎ 22 abr. 2011 9:08 por Asociacion El Puente   [ actualizado el 22 abr. 2011 9:12 ]
  • El centro de control reúne los servicios de sanidad y seguridad
  • La mejora en los accesos facilita la llegada de coches y autobuses
  • El alcalde reclama la construcción de la sede de la Fundación

Una larga tradición de festejo popular y cuatro años de recta final para convertir la campa de Villalar en un espacio bien dotado para el disfrute de los miles de ciudadanos castellanos y leoneses que cada 23 de abril se desplazan hasta la localidad vallisoletana para conmemorar el día de la autonomía.

La puesta en funcionamiento del centro de control, donde se agruparán los servicios sanitarios, informativos y de seguridad, pone el broche a una etapa de trabajo para mejorar las instalaciones eléctricas, las canalizaciones de agua y la urbanización de los accesos a la explanada, que ha supuesto una inversión de un millón de euros, sufragado por la Junta de Castilla y León y la Fundación Villalar.

El objetivo: transformar la campa en un enclave bien acondicionado, subsanando las carencias dotacionales de este espacio de encuentro que, hasta ahora, contaba con servicios precarios y despertaba las quejas de los vecinos del municipio, por la 'invasión' de vehículos y tiendas de campañas en sus terrenos.

La disposición de conducciones subterráneas para la llegada de agua, así como un colector para aguas residuales fueron las primeras mejoras acometidas en la zona. La colocación de bancos, la ampliación de los servicios sanitarios, la instalación de una nueva red eléctrica y de sistemas de iluminación, así como la urbanización de una nueva calle de acceso del pueblo a la campa completaron unas reformas que concluyen con la apertura del centro de control.

Albergue escolar

Con una superficie de 320 metros cuadrados, este edificio tendrá un doble uso. El primero, como espacio para centralizar todos los servicios de protección civil, sanidad, control de alimentos y alojamiento para los efectivos durante el fin de semana festivo y, el segundo, como albergue durante el resto del año para los escolares que participen en la ruta de los Comuneros que la Fundación Villalar prepara de cara al próximo curso.

El acondicionamiento del terreno, en especial en lo que se refiere a las zonas para el aparcamiento de coches y autobuses, podría traducirse, según estima el alcalde de la localidad, Pablo Villar, en una mayor afluencia de público, si el tiempo acompaña. "En dos años se ha multiplicado el espacio por diez, y eso se notará porque antes era una molestia dejar el vehículo y caminar tres kilómetros hasta la campa, así que en esta edición podríamos llegar a los 30.000 visitantes", destacó.

El aumento del terreno para estacionar va acompañado de una mejora en los accesos. Según palabras del edil villalarino, "los caminos exteriores ya se tradujeron en una mayor fluidez el año pasado", y esperan que en esta ocasión tampoco se puedan producir las largas retenciones de anteriores ediciones a la entrada del municipio.

Para ello, la Subdelegación del Gobierno en Valladolid pondrá en funcionamiento un operativo formado por 300 efectivos de la Guardia Civil que, además de velar por la seguridad, dirigirá el tráfico en las horas puntas de la celebración.

La sede pendiente

Dadas las mejoras, el regidor de Villalar considera que los deberes comprometidos se han hecho, aunque sólo en parte. Aunque reconoce que el acondicionamiento es positivo, no olvida que la Fundación Villalar aún no ha iniciado la construcción de una sede para la que adquirió un edificio en el municipio hace cuatro años. "Además de la urbanización de la campa, presentaron este proyecto como una de las reformas estelares, pero no han cumplido su compromiso estrella", asevera Villar, espcéptico por el futuro de una infraestructura que hoy "sólo es una casa en ruinas y tapias viejas".

Pero la Fundación alega un retraso en su construcción, más que un olvido, porque no era "prioritario", subrayan tanto el director de la institución, Javier Merlo, como el presidente, José Manuel Fernández Santiago. "No hemos podido acometer todas las reformas al mismo tiempo porque nuestro presupuesto no llega para tanto, pero después de la fiesta volveremos a hablar del edificio", destacaron.

Y es que la entidad tampoco se ha librado de las consecuencias de la crisis, y este año ha tenido que recortar un 20% su presupuesto hasta la cifra de 1,2 millones de euros. Una cuantía inferior a lo que cuesta el arreglo del inmueble, estimado en 1,3 millones.

"Cuando lo compramos para hacer la sede teníamos un proyecto muy ambicioso, pero habrá que hacerlo más austero por obligación. Tendrá que ser más realista", explicó Fernández Santiago.

Fuente: elmundo.es

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Asociacion El Puente,
22 abr. 2011 9:12
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